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CABLE CARRIL CHILECITO - LA MEJICANAMajestuosa obra de ingeniería, establecida en 1904 –época del esplendor minero– está conformada por 9 estaciones y el tendido de un cable aéreo de 35 km. que se extiende en línea recta desde la primera estación –ubicada en la ciudad de Chilecito– hasta los socavones de la Mina La Mejicana, en el cordón del Famatina. Este recorrido atraviesa un gigantesco valle, donde dos ríos se entremezclan sobre la planicie pedregosa. Senderos de ripio, quebradas, socavones, son el escenario custodiado por las gigantescas construcciones de hierro trenzado; unidas entre sí por cables de acero suspendidos en el aire, que culminan al arribar a la majestuosa mina “LA MEJICANA”, a 4.600 msnm. Actividades como 4x4, trekking (senderismo), expediciones, mountain bike, son algunas de las posibilidades que los turistas encontrarán para recorrer los 35 km. del tendido del Cable Carril. Este recorrido se inicia en la Estación Nº 1 del Cable Carril y el Museo Dr. Santiago Bazán, en el cual se conservan maquinarias y elementos que sirvieron para la explotación del Cable. El trayecto continua en la Estación Nº 2 “El Durazno” que dista 9 km. de la ciudad de Chilecito, y a la cual se accede transitando la ruta provincial Nº 14 que lleva al Distrito de Santa Florentina y al Paraje “Las Talas”. A escasos metros se encuentra el Puesto “La Ensenada”, y continuando la marcha se arriba a la Estación Nº 3 “El Parrón”, ubicada a 1.975 msnm. A partir de allí se continúa por senderos que se conectan con el resto de las Estaciones, tras transitar caminos donde el paisaje es protagonista.
Situación Geográfica El Cable Carril está situado en la ciudad de Chilecito, provincia de La Rioja, a los 29° 10’ de latitud sur y a 1.070 msnm; se extiende casi en línea recta hasta el distrito Minero LA MEJICANA, a 4.603 msnm, en la Sierra del Famatina.
Un poco de Historia Hablar de Cable Carril, Alambre Carril o Aéreo Carril es hacer referencia a una de las obras más grandes en su tipo por su longitud y su posición estratégica, como así también la obra más costosa que encaró el país en los albores del siglo XX. Las grandes dificultades que ha representado el transporte de minerales –desde la cumbre del Famatina hacia Chilecito– para todos aquellos que incursionaron en este aspecto (incas, jesuitas, mejicanos, chilenos, etc.) tuvieron su alivio con la llegada de esta gran obra de ingeniería, complementando con la llegada del Ferrocarril (1899), que serviría de contacto directo con los puertos fluviales de nuestro litoral. Al Dr. Joaquín V. González se debe el honor de la iniciativa y construcción del Cable Carril, siendo la empresa Adolf Bleichert & Co. de Leipzing, Alemania, la adjudicataria, firmando convenio el 31 de julio de 1902. La obra comienza en febrero de 1903 y se concluye –en su primera parte– el 29 de julio de 1904. Su construcción Una parte importante de las tareas de construcción fue el transporte de los distintos materiales del Cable Carril hacia el lugar donde se necesitaban. Parecido a como se construye un ferrocarril, el cable debe ser colocado en el carril por tramos, para acarrear los materiales de construcción desde las estaciones inferiores hacia las superiores. Sólo hay que respetar aquí la particularidad del funcionamiento del carril, en el que no es posible –como sucede en las vías del ferrocarril– adelantar el recorrido y utilizar enseguida el trozo posterior. En una obra de este tipo, no se puede poner en funcionamiento el tramo entre dos estaciones antes de que el propio carril, que sale de la estación, sea construido. Ya en la preparación de las estructuras de hierro había que considerar que los trozos que tenían que ser transportados más allá de la segunda estación no debían superar un peso de 150 kg. Todas estas inmensas construcciones de hierro, los enormes sostenes de hierro, las maquinas a vapor, las calderas, los discos para los cables, las ruedas impulsoras, todo tenía que ser dividido adecuadamente en partes. Las más pesadas, que llegan a 2000 kg., no podían ser movidas de otra forma que no fuera por medio de portadores. Fue una tarea muy ardua, ya que la distribución de grandes pesos en poca extensión, sobre una fila de personas, trae grandes dificultades. El transporte de los cables de tracción se convirtió en el trabajo más difícil de toda la construcción. Los cables fuertes, para vagonetas cargados, tienen 36 mm de diámetro y pesan 7 kg/m, pero tienen que ser fabricados en largo de 200 a 300 metros, de modo que el peso total de estos cables estaría en los 2.000 kg. Por este motivo hubo que dedicarse a desenrollar los cables, que venían en grandes carretes, y transportarlos con grupos especiales de portadores. De acuerdo al largo de los mismos, se hacían grupos de 60 personas y, si las circunstancias lo exigían, de más de 100 personas, que por supuesto originaban un incremento en el trabajo y el costo. Cuando los primeros tramos del carril estuvieron terminados se podían transportar los cables con el carril, por medio de carretes unidos, y cada carrete iba sostenido por los enganches vacíos de los vagones. De esta manera se pudo conseguir utilizar tres enganches seguidos y transportar cables enteros con un peso de 2.000 a 3.000 kg. Las construcciones de hierro, hasta donde fue factible, fueron terminadas en Europa. Nominalmente, los sostenes y las estaciones fueron unidas antes con tornillos, luego dibujadas y divididas en partes pequeñas de 150 kg. para que no sobrepase el peso para el transporte. En la mayoría de los casos, la construcción se efectuaba en el mismo lugar, por medio de atornillado. Como todas las estaciones son llamadas de planta baja, de no más de 5 a 6 metros de altura, la construcción fue relativamente fácil. Se pudo realizar totalmente sin andamios, por lo que se hizo un gran ahorro de madera –dato importante por ser una zona pobre en este material–. Distinto fue con los soportes, los mismos –más pequeños, de 5 a 10 metros– fueron remachados en el lugar y luego levantados sobre la base. En cambio, las grandes armazones –de hasta 40 metros de altura y un ancho de 8 a 10 metros– tenían que ser remachadas una vez que habían sido levantadas, de tal forma que las terminaran por piso, para que cada uno sirviera de base al siguiente. Cuando la obra estaba avanzada, los tramos superiores no tenían gran peso, y las partes superiores eran remachadas abajo y luego subidas en conjunto, y ajustadas por medio de tornillos a la parte inferior de la torre. El cable y su funcionamiento: “Una obra de ingeniería de relevancia mundial” El Cable Carril, adaptado para el transporte de los minerales desde la cumbre del Famatina hasta Chilecito, es de tipo bicable, sistema Bleichert. Su construcción y funcionamiento puede resumirse, de manera simple, del siguiente modo: un cable de acero suspendido mediante una serie de torres o sostenes (262) denominadas de apoyo, llegando la altura máxima de 40 mts. El cable se halla debidamente anclado por un extremo, mientras que del otro pende un contrapeso de hasta 20.000 kg., con el objeto de dar al mismo cierta rigidez. Sobre este cable –que se llama ‘portador’– se encuentran suspendidas las vagonetas, mediante dos ruedas ancladas. Estas vagonetas llevan, debajo de su apoyo, una mordaza o quijada móvil que se abre mediante un dispositivo especial y se cierra automáticamente. Debajo del cable portador se encuentra otro cable de acero de menor diámetro, denominado ‘cable tractor’, que se extiende de una estación a otra y es accionado por un motor a vapor, a una velocidad determinada y constante. En las estaciones, las vagonetas descansan y corren sobre cables fijos, y para ponerlas en movimiento se procede de la siguiente forma: un hombre llamado largador toma una vagoneta y la empuja hacia el lado de la salida de la estación, imprimiéndole paulatinamente una velocidad igual a la del cable tractor, que se encuentra en marcha simultánea y automáticamente. En ese momento, se abre la mordaza de la vagoneta respecto del aparato acopiador, permitiendo la entrada del cable tractor; una vez ocurrido esto, se cierra nuevamente la mordaza, quedando ésta fuertemente adherida al cable tractor, arrastrando por consiguiente la vagoneta hasta la estación próxima. Aquí se repite la misma operación pero a la inversa: un hombre recibe la vagoneta, ésta se libra automáticamente del cable tractor, siempre en marcha, y es llevada por el hombre al otro extremo de la estación, entregándola nuevamente al largador, y así sucesivamente hasta llegar la vagoneta a su destino, ya sea La Mejicana o Chilecito. Como es de observar, el cable portador desempeña las mismas funciones que el riel en los ferrocarriles comunes, mientras que el cable tractor representa la locomotora que arrastra al vehículo. Ahora bien, dado que las vagonetas que suben vacías deben regresar nuevamente cargadas, se ha dispuesto la colocación de un segundo cable portador a la misma altura y paralelo al primero y debajo de ambos se encuentra el cable tractor, el cual en este caso es un cable ‘sin fin’, accionado por un solo motor, de manera que de un lado de las torres de apoyo las vagonetas se trasladan en sentido descendente, permitiendo así un continuo movimiento de vagonetas que suceden a intervalos de 60 a 90 segundos, según la intensidad de la carga, o sea una distancia de 120 a 180 mts.
Características Generales Empresa constructora: Adolf Bleichert & Co. Leipzing Gohlis Alemania. Presupuesto: 217.988 pesos oro. Firma del convenio: 31 de julio de 1902. Comienzo de la Obra: febrero de 1903. Terminación de primera sección: estaciones 1 a 5, julio de 1904. Terminación de la segunda sección: estaciones 6 a la 9, diciembre de 1905. Primera Empresa Concesionaria: Famatine Development Co. Inglaterra. Artífice de la Obra: Doctor Joaquín V. González. Inauguración: 29 de julio de 1904. Presidente de la Nación: Julio A. Roca. Longitud: 35 Km. Altura: llega hasta los 4603 msnm. Número de Torres: 262. Número de Estaciones: 9. Diferencia de altura entre Chilecito y La Mejicana: 3510 mts. Motores y Potencia: 6 motores entre 35 y 60 HP. Fecha de declaración como Monumento Histórico Nacional: 25 de octubre de 1982. Altura de la torre más baja: 3 mts. Altura de la torre más alta: 56 mts. Altura mínima de las vagonetas hasta el suelo: 3 mts. Altura máxima: 450 mts. Mayor distancia entre torres: 668 mts. Carga útil por vagoneta: 250 Kg. Longitud del túnel: 159 mts. (entre estaciones 4 y 5). Instalación telefónica: la primera realizada en el país. Capacidad de transporte: 400 toneladas diarias. Distancia total del recorrido: 35.061 mts.
Nombre y altura de las Estaciones Estación I: Chilecito, 1075 msnm. Estación II: El Durazno, 1539 msnm. Estación III: El Parrón, 1974 msnm. Estación IV: Siete Cuestas (Rodeo de las Vacas), 2539 msnm. Estación V: Cueva de Romero, 2689 msnm. Estación VI: El Cielito, 3244 msnm. Estación VII: Calderita Nueva (Cueva de Illanes), 3910 msnm. Estación VIII: Los Bayos, 4371 msnm. Estación IX: La Mejicana (Upulungos), 4603 msnm.
Velocidad de las vagonetas: 2.5 mts/h. Tiempo total del recorrido de los 35 km.: 4 horas. Prestación horaria: 40.000 Kg./h. Total del cable usado: 140.000 mts. Mayor separación entre dos torres: 608 mts., entre las estaciones 6 y 7. Total de remaches: 10.000.000 aproximadamente. Altura de las torres: entre 1 a 55 mts.
Datos curiosos del Cable
ESTABLECIMIENTO MINERO SANTA FLORENTINA Ubicado en el distrito homónimo, a 7 km. de Chilecito y al pie de las Sierras del Famatina, se accede al mismo transitando la ruta provincial Nº 14. El establecimiento surge cuando Don Jaime Cibilis Buxareo llega a la zona hacia fines del siglo XIX e instala un Horno de Fundición debido a la importancia de los yacimientos mineros existentes en las Sierras del Famatina. En 1905, cuando se inaugura el total del recorrido del Cable Carril CHILECITO-LA MEJICANA, la empresa inglesa encargada de la explotación del Cable diseña un brazo secundario que llevaría al mineral hasta los HORNOS de FUNDICION. Así se construye el Ramal de 800 mts. que parte de la Estación Nº 2 “El Durazno” hacía el Establecimiento de Fundición Santa Florentina, que en ese tiempo se trasforma en el más importante del país por su actividad y producción. En la actualidad, este Establecimiento forma parte del llamado Circuito Geológico Minero, posibilitando al visitante conocer las ruinas de lo que alguna vez fue el principal centro de fundición de minerales de la Argentina, lugar que fuera habitado por aproximadamente 1.000 personas, que trabajaban en el procesamiento del mineral. Al transitar la Ruta Provincial Nº 14, se puede observar el Establecimiento de Fundición, su Torre de Venteo o Chimenea de Labrar, que contrasta con el negro de la piedra fundida o ‘escoria’; la estructura metálica perteneciente a la pequeña estación que recibía las vagonetas que eran derivadas desde la Estación Nº 2; grandes columnas y cimientos donde se afirmaban las pesadas maquinarias e infraestructuras; caños de grueso diámetro; galerías; piletones y paredones que aún hoy siguen invitando a ponderar el grandioso pasado industrial y económico de esta región. |




